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“El mundo boca arriba” era un título que me hacía resonancia. Como casi todos, apareció de golpe, después de la nota, gráfica o escrita. En todos los buenos diarios hay un titulero, un experto en titulares, los títulos de las principales notas e informaciones.
Algunos, si no están muy presionados por la comandancia política o la mojigatería de algunos jefes o públicos de los diarios, suelen ser, en verdad, ingeniosos, hasta lúcidos y brillantes porque dan en el centro de ese asunto crucial que circula en la cabeza y el estado de ánimo de la gente, a veces sin saberlo, en determinado “clima de época”, como se ha vuelto a decir ahora, después de casi un siglo. |
El concepto de “espíritu del tiempo” o de “los tiempos” proviene del filósofo alemán Wilhelm Dilthey, un renano que vivió y escribió entre fines del siglo 19 y comienzos del 20.
Bueno, el mundo boca arriba, pensé, pensé, de dónde me vino. Hasta que rebotó el eco original que debió haberme sido claro desde el principio: “La noche boca arriba”, el cuento de Julio Cortázar, que incluyó en la tercera parte de “Final del juego”. Y ahí estaba Claudia boca arriba en la cama en la sesión de fotos, desnuda, y estiraba todo su torso como sólo pueden hacerlo las buenas docentes de danza. Fuerte, refuerte, Claudia cuando se desentumece es un cuadro que irradia resplandores y hasta oscuridades a su alrededor. Lo hace como si no se diese cuenta: profesional, se olvida que está desnuda. En verdad, la mira el ojo de la cámara, no yo. Cuando fotografío imágenes de mujeres bellas en estado de desnudez el mira es el objetivo de la cámara que me transmite a mí, o es una parte de mí que logra configurar un nuevo objeto -la imagen- a través del filtro contenedor y constituyente del objetivo de la cámara.
“El titulo del cuento “La noche boca arriba” alude a la posición en la cual se encontraban las víctimas de los sacrificios aztecas en la guerra florida. Estas eran llevadas hacia las pirámides alzadas por los acólitos, mirando hacia el cielo siempre nocturno. “… Se sintió alzado, siempre boca arriba tironeado por los cuatro acólitos que lo llevaban…”
“En “La noche boca arriba” se describen dos historias simultáneamente.
La primera describe como un hombre sale de un hotel conduciendo su moto, mientras conduce observa edificios y casas. De repente, una mujer se cruza en su camino, tienen un accidente y él se destroza un brazo, pierde el sentido y al salir del desmayo, se encuentra ingresando en un hospital. Lo han vendado y está en una cama con fiebre en un estado de sopor, como consecuencia del accidente y de los medicamentos; entonces, se adormece y tiene un sueño. Sueña curiosamente que es un indio mexicano de la época azteca, que esta perdido entre las ciénagas y se siente perseguido por una tribu enemiga que lo quiere sacrificar. Se despierta repetidas veces al principio aliviado pero luego confundido, las últimas veces tratando de evitar esa pesadilla hasta que descubre que el sueño en verdad era la realidad.”
“La segunda historia se intercala con la primera porque es el supuesto sueño. Describe un episodio de la Guerra Florida en donde un indio azteca es perseguido por una tribu enemiga, los motecas, aunque él huye y lucha por su vida, al final es capturado, atacado y arrastrado hacia la gran pirámide. Allí un sacerdote lo espera con un puñal, para sacrificarlo ya que este era un rito de esta tribu.”
“El conflicto planteado es el misterio que existe en relación al supuesto sueño del personaje. El sueño resulta insólito para éste que en todo momento trata de buscar el porqué de esos sueños repetitivos que a su vez siguen una secuencia y una coherencia. También esta situación confunde al lector que no descubre la verdad hasta el final del cuento; en este final el personaje está confundido sin saber cuál es la realidad.”
“Antes del fin, el protagonista toma conciencia de la verdadera realidad, que su sueño, era real y que su realidad era su sueño. ” …Alcanzo a cerrar otra vez los párpados, aunque ahora sabía que no iba a despertarse, que estaba despierto, que el sueño maravilloso había sido el otro, absurdo como todos los sueños…”
(http://www.monografias.com/trabajos14/juliocortazar/juliocortazar.shtml) |