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MIS FICCIONES CON MIJI. (Tapado de nutria depilada). ORGASMO DE MUJER. Escribe AMILCAR MORETTI

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“VOLVÉ, TE PERDONAMOS”

 

 

 

EL SUEÑO DE MIJI. Por AMILCAR MORETTI. Viernes 25 noviembre 2016, ed. Argentina.
EL SUEÑO DE MIJI. Por AMILCAR MORETTI. Viernes 25 noviembre 2016, ed. Argentina.

 

 

 

EL TAPADO EN LA VENTANA

 

 

          Miji tomó el tapado de nutria depilada (pelo corto) de mi madre, suave y cálido. Estaba desnuda y se enamoró de ese viejo tapado de armiño (no, de nutria depilada). Jugó con la gata, que congenió con ella. Pero Miji, LA DAMA DE LAS PIELES cayó en la trampa de una inoportunidad: desnuda, blanca desnuda con la tibieza y suavidad del tapado se recostó con la gata en la cama del territorio íntimo que había pasado a ser íntimo en respuesta, quizás, de comportamientos míos. A Miji, tal vez, le brotó el inconsciente, ¿quién lo sabe? Ella no se debe acordar del breve episodio, no le asignó importancia, esa trascendencia que adquieren ciertos pequeños hechos a medida que pasa el tiempo. Sucede que el protagonista, quien lo lleva a cabo, no lo percibe, no lo tiene en cuenta. El inconsciente, en sus motivaciones, tiene esa cualidad: no es que olvide, en el estricto sentido de olvidar algo que en algún momento se recuerda, sino que es escondedor. Así, escondedor, el inconsciente. De eso habla Freud. Un recurso que te permite seguir con la vida, a costa de algo, mucho, bastante por lo general, pero escondido, mejor, renegado, vuelto a negar.

 

 

               Yo percibí la inoportunidad, la impropiedad de lo que sucedía, lo que sin trascendencia ni ruido se había producido. Se sucedió y listo. No ocurrió: SE SUCEDIÓ, como quién -o como que- no quiere la cosa. OTRA DEL INCONSCIENTE. PERMITE SUCEDER SIN QUE SE PUEDA PREVER NI DESPUÉS SEA CONSCIENTE. Deja el rastro, la huella, eso sí, y desde allí le conforma una parte de la figura subjetiva al actuante, al sujeto, la sujeto, digamos, MIJI.

 

 

 

               LA RAZÓN MATERIAL, DIGAMOS, FUE, ERA Y ES LA VENTANA. Es la ventana con mejor luz de la casa. No hay mejor luz que la dada por esa putísima ventana puta, común de tamaño pero justa. Al lado de la cama, con la máquina de coser SINGER pegada a la pared debajo de ella. La modelo desnuda se sienta allí, sobre la Singer antigua, y la imagen de  su rostro, su melena y sus pechos es inmejorable. Su torso, su plexo solar, sus costillas me fascinan en esa ventana, en las fotos registradas con la LUZ de esa ventana. (Dicho sea de paso, recuerdo mucho unas fotos que a otra modelo, MELISSA, le saqué tendida boca abajo en la cama, o sea, culo hacia arriba y con el remate de unos zapatos de tacos altos. Preciosa. Volveré a publicarlas uno de estos días.)

 

 

                Y bueno, ese episodio boludo, intrascendente, ni remotamente recordable -conjeturo- para Miji, se desenvolvió como la pitada que anuncia el fin. Nunca más la luz de esa ventana. Nunca más ese tapado de nutria depilada sobre el cuerpo blanquísimo de ella, delgado, estilizado, largo. Sus pechos eran pequeños pero, digo yo, cómodos para la palma de una mano (supongo, porque nunca tomé los pechos de Miji). (ESO SÍ: PARA MÍ, LOS PECHOS DE MUJER DEBEN SER CÓMODOS, ES DECIR, DEBEN CABER EN LA PALMA COMBADA DE MI MANO). Otro asunto es que recuerdo, sí, siempre, el rosado tibio o tenue de los pezones y areolas de Miji. De un tal rosa suave que me llamaba la atención.

 

 

 

                         Hubo otras cosas, claro. Aunque juro que yo nunca propuse nada. Se me notaría la intención, el deseo, pero nunca propuse nada. O nada concreto. Y entonces, después de seis, siete o más sesiones, no sé en este momento, en La Plata y en Buenos Aires, comenzó la distancia, la ausencia.

 

 

 

         “SOS UN CAPRICHOSO”.

 

          “Sos caprichoso”, fue una definición de Miji. Se refería a mis cambios de ánimo, mis bajones, mis enojos aniñados y entonces a esa SINGANIDAD que me hacía imposible cumplir la cita de la sesión de fotos de desnudo. Y las suspendía, claro, avisando siempre. Pero parece que a Miji le entorpecía horarios o le desajustaban el presupuesto, ya que no contaba entonces con ese dinero de honorarios previstos. Creo. Digo.

 

 

           Una obervación en Buenos Aires, en un decrépito loft de avenida de Mayo no se me fue nunca de la cabeza. Entre los espejos del vestíbulo o “lobby”, ella, me miró a la cara y me dijo:

 

 

          “VOS QUERÉS OTRA COSA”.

 

                Así lo dijo, recuerdo, o similar. “Vos querés otra cosa”. OTRA COSA. COSA. Yo no dije nada. Quedé ¿descubierto? No dije nada. Percibí, sí, confuso, que no la vería más. Nunca había pasado nada y nunca más la vería. Además, yo no sabía qué quería, yo, digo, qué quería yo.

 

 

            “ESO YA LO HABLAMOS”

 

               “Eso ya lo hablamos”, me repitió después media docena de veces en media docena de llamados por teléfono para acordar una nueva sesión de fotos, paga por supuesto. “Estoy ensayando (preparaba una obra de teatro), ahora no puedo hablar”, y me colgaba. Las últimas veces creo que colgaba casi a los segundos de levantar el tubo.

 

 

             Al principio algo avergonzado en mi hombría, con y como esa humillación que ella me dispensaba, sabedora de que ya no le importaba. Una patada en el culo y me sacó de su vida. Guarda, no era una nena. Ahora ya pasa los 30, largo. Hace uno o dos años tuvo un éxito teatral under bastante comentado, incluso por el diario “La Nación” de Buenos Aires, creo. Se habló bien de su actuación, una chica de campo que quiere ser bataclana en el centro y esas LUCES. Reconocimiento under, también para la autora.

 

 

 

               Creo que lo último que ví de Miji fue una foto que me hizo pensar, divertida y con una pizca amarga. Cultivaba Miji plantas en la terraza del viejo edificio donde alquilaba, y un día parece que algo brotó: ella se puso en cuclillas sobre la planta e hizo para la foto como que la paría de pie, en cuclillas. Había parido una planta.

              No ví más la foto. No la ví más a ella. Ayer encontré un libro que por las propias había editado su hermano, con una suerte de proverbios o, digamos, reflexiones. Observaciones, supongo, edición reducida pagada por el propio autor. Creí que lo había tirado. Yo se lo compré a Miji, no del todo barato en ese momento. El libro, malísimo. Muy malo. El hermano escribe. Al parecer un tipo inteligente. El libro muy malo, literariamente inservible. Volví a dejarlo en el estante de la biblioteca en que dormía.

 

               Ah, el tapado de nutria depilada de mi mamá sigue colgado en el placard. Tiene aún una manga descosida, no sé cuál, si la derecha o la izquierda, a la altura del hombro. Supongo que se lo había regalado mi papá, que andaba siempre en auto importado último modelo y traje de hilo blanco cruzado o esmoquin. Ella, mi mamá, usaría el tapado. No me acuerdo, no sé. No es visón. Tampoco armiño.

 

 

(ficción de “MIS FICIONES CON MIJI”, que tal vez algún día termine de escribir. Si junto ganas. AMILCAR MORETTI)

 

 

 

Miji. Por AMILCAR MORETTI. ¿Se acordará? Viernes 25 noviembre 2016. Argentina.
Miji. Por AMILCAR MORETTI. ¿Se acordará? Viernes 25 noviembre 2016. Argentina.

 

 

 

 

 

 

 

Miji en colores. Viernes 25 noviembre2016, ed. Argentina.
Miji en colores. Viernes 25 noviembre2016, ed. Argentina.

 

 

 

 

 

 

 

Miji. Por AMILCAR MORETTI. 25 noviemvre 2016, ed. Argentina
Miji. Por AMILCAR MORETTI. 25 noviemvre 2016, ed. Argentina

 

 

 

 

 

 

LAS LINDAS FORMAS DE SOÑAR, DORMIR Y ACTUAR DE MIJI. Por AMILCAR MORETTI. Viernes 25 noviembre 2016. Argentina.
LAS LINDAS FORMAS DE SOÑAR, DORMIR Y ACTUAR DE MIJI. Por AMILCAR MORETTI. Viernes 25 noviembre 2016. Argentina.

 

 

 

EROTICA DE LA CULTURA agradece, como siempre, a YOUTUBE y a sus colaboradores por el inmenso aporte a la cultura que hacen.

 

 

 

Aquel tapado de armiño – Floreal Ruiz | Orq. Francisco Rotundo

Y yo me hice en Tangos

 

Publicado el 12 nov. 2012

 

Música: Enrique Delfino

Letra: Manuel Romero

 

 

Aquel tapado de armiño,

todo forrado en lamé,

que tu cuerpito abrigaba

al salir del cabaret.

Cuando pasaste a mi lado,

prendida a tu gigoló,

aquel tapado de armiño

¡cuántas penas me causó!

 

¿Te acordás?, era el momento

culminante del cariño;

me encontraba yo sin plata,

vos amabas el armiño.

Cuántas noches tiritando,

los dos junto en la vidriera,

me decías suspirando:

¡Ay, amor, si vos pudieras!

Y yo con mil sacrificios

te lo pude al fin comprar,

pedí a amigos y a usureros

y estuve un mes sin fumar.

 

Me resultó, al fin y al cabo,

más durable que tu amor:

el tapado lo estoy pagando

y tu amor ya se apagó.

 

Y yo con mil sacrificios

te lo pude al fin comprar,

pedí a amigos y a usureros

y estuve un mes sin fumar.

 

Licencia estándar de YouTube

 Música

  “Aquel Tapado de Armiño (feat. Orquesta de Francisco Rotundo & Floreal Ruiz)” de Francisco Rotundo (iTunes)

 

 

 

 Esta es NOEL fotografiada desnuda durante tres sesiones continuadas en tres días seguidos por yo, por mí, AMILCAR MORETTI. Fueron buenos días, esos tres.

 

NOELIA ARTAZA DZIAMARA en un orgasmo auténtico. La escena fue registrada por contrato escrito en la que la modelo da su consentimiento para consiente en participar MEDIANTE PAGO es escenas de masturbación, autoerotismo y bondage. Cualquiera que desee consultar el contrato puede solicitar copia al autor, AMILCAR MORETTI, QUE LA PUBLICARÁ CON LA MAYOR PREMURA POSIBLE. 16 DE NOVIEMBRE DEL 2016, BUENOS AIRES CIUDAD.
NOEL en un orgasmo auténtico. La escena fue registrada por contrato escrito en la que la modelo da su consentimiento para participar MEDIANTE PAGO en escenas de masturbación, autoerotismo y bondage. Cualquiera que desee consultar el contrato puede solicitar copia al autor, AMILCAR MORETTI, QUE LA PUBLICARÁ CON LA MAYOR PREMURA POSIBLE. 16 DE NOVIEMBRE DEL 2016, BUENOS AIRES CIUDAD.

 

 

 

NOELIA ARTAZA DZIAMARA en un orgasmo auténtico. La escena fue registrada por contrato escrito en la que la modelo da su consentimiento para consiente en participar MEDIANTE PAGO es escenas de masturbación, autoerotismo y bondage. Cualquiera que desee consultar el contrato puede solicitar copia al autor, AMILCAR MORETTI, QUE LA PUBLICARÁ CON LA MAYOR PREMURA POSIBLE. 16 DE NOVIEMBRE DEL 2016, BUENOS AIRES CIUDAD.
NOEL en un orgasmo auténtico. La escena fue registrada por contrato escrito en la que la modelo da su consentimiento para participar MEDIANTE PAGO es escenas de masturbación, autoerotismo y bondage. Cualquiera que desee consultar el contrato puede solicitar copia al autor, AMILCAR MORETTI, QUE LA PUBLICARÁ CON LA MAYOR PREMURA POSIBLE. 16 DE NOVIEMBRE DEL 2016, BUENOS AIRES CIUDAD.
 

 

 

 

NOELIA ARTAZA DZIAMARA en un orgasmo auténtico. La escena fue registrada por contrato escrito en la que la modelo da su consentimiento para consiente en participar MEDIANTE PAGO es escenas de masturbación, autoerotismo y bondage. Cualquiera que desee consultar el contrato puede solicitar copia al autor, AMILCAR MORETTI, QUE LA PUBLICARÁ CON LA MAYOR PREMURA POSIBLE. 16 DE NOVIEMBRE DEL 2016, BUENOS AIRES CIUDAD.
NOEL un orgasmo auténtico. La escena fue registrada por contrato escrito en la que la modelo da su consentimiento para participar MEDIANTE PAGO es escenas de masturbación, autoerotismo y bondage. Cualquiera que desee consultar el contrato puede solicitar copia al autor, AMILCAR MORETTI, QUE LA PUBLICARÁ CON LA MAYOR PREMURA POSIBLE. 16 DE NOVIEMBRE DEL 2016, BUENOS AIRES CIUDAD.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2 Comentarios

  1. Amilcar Moretti

    Va a haber más. Ya me decidí. Estoy inspirado y perdí el temor. Me van a tener que matar. Mi compañera me dice que no diga eso: que convoco. Yo creo que conjuro. Veremos. No es pa´tanto. Solo que HAY QUE VISIBILIZAR LAS COSAS QUE SON, LO MÍO TAMBIÉN, SI QUIEREN. ME AVERGÜENZO DE MIS AGACHADAS, PERO LAS RECONOZCO Y TENGO PRESENTE. ACTO SEGUIDO CONTARÉ LA DE LOS OTROS, Y LO DE LAS OTRAS.

    Mi viejo solía repetir y decir en voz alta, como para comprometerse: “”Si vienen a buscarme (por política), seguro que me van a matar, pero yo, tené por seguro, a uno o dos me voy a llevar”. Es lo que hizo, o intentó, RODOLFO WALSH, con su pistola calibre 22. Había decidido que no lo iban a humillar Lo pararon en la calle, sacó la pequeña 22 y comenzó a disparar sin saber: se cagaron todos, y le respondieron con metra y 9 milímetros. LLegó finado a la ESMA. No pudieron humillarlo, despellejarlo vivo. Historia triste, para llorar, pero buena muerte. Una mierda en medio de la mierda, pero buen final. Es que al final, carajo, va a tener que salir una flor en medio del fango.
    Amilcar

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