Jerusalén se llamaba y venía del otro lado de la Cordillera. La recuerdo a ella y algunas de sus palabras, pocas, que pronunció durante la sesión. Era alta,…
«Yo pagué la negra ingratitud Con gentil compasión, Y jamás dejó mi juventud De entonar su canción… Al sentir el alma enardecer Y apurar con ansia mi pasión,…