Miembro de Facebook omite mi autoría en una foto que reproduce sin mencionar mi nombre ni autorización y adjuntándola a un texto

USO SIN AUTORIZACIÓN DE MIS FOTOS DE DESNUDO (1)

 

 

                ANDREA ROMINA PODESTÁ, en la red Facebook, de la cual es integrante, reproduce una fotografía de mi autoría sin consignar no solo mi nombre sino la fuente de la cual la tomó, es decir, mi sitio digital. Usa la imagen como ilustración de un texto, presumo de su autoría. Eso, al parecer desde ayer jueves 25 de junio a las 21,30. Aclaro que yo tengo la entrada prohibida -tres veces consecutivas- a Facebook. Además, por pedidos de autocensura, renuncié dos veces a dicha red. En otro sentido, me pregunto que sentiría y diría Podestá si alguien usase el texto de referencia (presumo que ella es su autora) y se lo adjudicase a sí mismo, o bien ignorase a quien lo escribió.

 

           Mi fotografía, única que consigno en este post, fue publicada por primera vez en ERÓTICA DE LA CULTURA, en ese momento un Blog que precedió a mi actual Página Web. Se la puede ver, originalmente, en este link:  https://amilcarmoretti.wordpress.com/2011/09/30/travesia-de-piernas-hacia-el-refugio-del-universo-fotos-por-amilcar-moretti/

        La imagen, ahora, puede verse también en el ARCHIVO de mi página EROTICA DE LA CULTURA: https:www.amilcarmoretti.com.ar  , para lo cual solo es necesario cliquear en la ventana superior a la derecha ubicada entre las Categorías del Dominio con reconocimiento del Estado argentino y registro oficial con pago de derecho de uso o canon. 

 

 

 

Amilcar Moretti. Año 2011. Abril-setiembre. La Plata. Argentina.

Amilcar Moretti. Año 2011. Abril-setiembre. La Plata. Argentina.

 

 

 

 

 

                                      La foto la registré el 11 de abril del 2011 y fue publicada el 30 de setiembre del mismo año. Ahora, Andrea Romina Podestá la reproduce sin mención de mi nombre ni de la fuente de dónde la tomó. Empeora la situación que se la reproduce en iguales condiciones en varios sitios y perfiles. La imagen acompaña a un texto cuya calidad literaria no he evaluado y que comienza con un primer verso: “Largamente he permanecido mirando mis largas piernas…” Mi foto fue en su momento el centro de un post con el cual estoy especialmente encariñado por el afecto que aún guardo por mi modelo del 2011 y lleva como título “TRAVESÍA DE PIERNAS HACIA EL REFUGIO DEL UNIVERSO”. 

 

 

 

                                      En general concedo el uso libre de mis imágenes, dado que se trata de una labor autoral, creativa y expresiva que no hago para su venta en el mercado. No hace tanto que la fotografía como disciplina  es considerada una de las “bellas artes” que, hoy, vía subastas de dos grandes agencias londinenses, en especial Sotheby´s y Christie´s, se ha integrado a una evaluación neocon  fijada en valores financieros de mercado. En Argentina, el mercado del arte -o llamado “arte”, noción en crisis y revisión que evito utilizar- no es muy amplio y, en consecuencia, en nuestro territorio los valores no son tan altos.

 

 

                Pero si cualquiera de las dos casas de Londres decidiera tomar una obra por gestión de una galería o marchante (hay galerías importantes en Buenos Aires) o bien lograse impresionar bien en los certámenes mundiales, en general bienales, pueden conformarse valores financieros altos y no siempre precisos. Es lo que se llama la “Bolsa del Arte” (el arte como valor bursátil usado en inversión de capital, lo que ha dado lugar a un gran y sofisticado desarrollo del tráfico ilegal mundial de arte, con robos muy conocidos en Buenos Aires).

 

 

 

 

 

                       Si la persona mencionada aquí me hubiera solicitado autorización o, simplemente, hubiera consignado mi autoría, no hubiese dicho nada. Pero la imagen mencionada integra las decenas de miles de fotografías que archivo. Para la realización de esas decenas de miles de imágenes -en simultáneo con la escritura periodística, de cultura y sobre cine, con la que me gano la vida- no sólo he invertido mucho dinero en efectivo  -hoy con intereses por paso de los años- para pagar a las modelos (un centenar, al menos), la compra de equipamiento nuevo, los pagos a laboratorios, la adquisición de material de procesamiento en analógico y digital y mis  décadas de trabajo diario.  El valor de mi hora trabajo hombre no es precisamente de bajo costo.

                       

                        Sumo la inversión de medio siglo en ilustración y vida intelectual en mi biblioteca de 10.000 libros, valiosa también en lo material y por ser capital simbólico, y una hemeroteca y videoteca con 25 años desde su formación, y que -en la actual organización del capitalismo- debo considerar casi como lucro cesante, dado que en vez de hacer fotografía de desnudo femenino podría haber ganado dinero -y no invertido sin retribución ni devolución material alguna- con notas y escritos periodísticos y de ensayo, así como cargos y funciones en lo privado y lo público que me hubieran significado un notable ingreso.

 

 

                              Pero me sorprende la subestimación de la que me hace objeto Podestá dado que implica no solo desconocerme -lo que no me sorprendería- sino más que nada la devaluación y desinformación que muestra en cuanto a las tareas del llamado “arte”. No aludo en este caso a valores patrimoniales por registro de propiedad intelectual sino a  mi percepción y sentimiento de descalificación moral e intelectual. Es inapropiado señalar lo que voy a expresar a continuación, pero igual lo expongo: mi sorpresa es mayor en alguien que integra las simpatías del peronismo y del kirchnerismo, por lo cual podría llamarla compañera -como peronista- desde 1965 y como kirchnerista desde el 2003.

 

                            No le pido a Podestá el no uso de la foto en cuestión; al contrario, me enorgullece que la haya elegido, más allá de los valores de su texto, que no he examinado, como dije. Solo reclamo la mención de mi autoría y de la fuente: https://www.amilcarmoretti.com.ar

                                     

 

                      Aclaro que el nombre de la modelo, a la que aprecio y recuerdo mucho, lo he retirado por pedido de ella. En el 2011 esta bella muchacha de Misiones era mi preferida por su cualidad de “brillar”. Ella, resplandecía. Ella era -es- luminosa. Después creció como cantante, que lo es sobretodo en la actualidad y también como actriz de cine en largometrajes y teatro.  Su nombre siempre había sido consignado por expreso pedido de ella, a pesar de algún primer reparo y advertencia míos al respecto. Sé que después tuvo inconvenientes en gestiones conservadoras anteriores a Néstor y Cristina Fernández de Kirchner. Yo siempre le ofrecí mi ayuda personal y pública para no dejarse atropellar por los periódicos brotes de censura más que nada conservadora, reaccionaria, de derecha y clericalista.

              Por supuesto que le propuse a la afectada mi apoyo en tiempo, trabajo y acción no solo para iniciar acciones legales sino asimismo para revelar la injusticia a la que se vio sometida, y dar un profundo debate público sobre política, arte, moral y Erótica, todo en medios de prensa y comunicación a veces reacios a confrontar con gobiernos con los que mantienen vínculos. Es que, también, siempre he considerado que mi nombre está en juego. Hacer visible la cuestión de las ocultas, silenciadas y sutiles, aunque muy dolorosas, decisiones tomadas no solo por instituciones privadas sino también oficiales. Juegan con la vida, existencia diaria y sostén de las personas por obra de actores ocultos y minúsculos de la burocracia y la moral de conveniencia.

 

 

 

 

 

Guardo un nítido recuerdo de esta maravillosa muchacha, sé de sus “reparos” y hace cuatro años que no la veo. Deseo que sea muy feliz y que consiga lo que se propone. Cuenta con mi ayuda en mi territorio de crítica cultural y Fotografía de Autor en Desnudo Femenino, así como en el más amplio espacio del debate público político-cultural. Cuenta con mi integridad y consecuencia para ayudarla en el espacio público y, también, si cabe, personal.

 

 

AMILCAR MORETTI

EROTICA DE LA CULTURA

 

https://amilcarmoretti.com.ar

https://ello.co/amilcarmoretti-sings_moons

http://www.eye4umodels.com/db/editorial/?model=amilcar

https://www.pinterest.com/amilcarhumberto/amilcar-moretti-mis-fotos-fotograf%C3%ADa-d-auteur-en-d/

https://www.flickr.com/photos/127763707@N07/

 

 

(1) Un familiar me informó a las 16 horas del sábado 27 de junio que fue retirada la imagen publicada sin mi autorización ni cita de mi nombre y sitio de publicación, a la cual en este post se hace referencia. No hace falta aclarar que, de habérmelo pedido, hubiese dado mi autorización de uso gratuito, y a la vez agradecido la gentileza de informarme y de seleccionar una imagen de mi autoría entre las miles que figuran en Google con solo escribir la palabra “piernas”.

 

AMILCAR MORETTI. Autorretrato, junio 2015. Argentina.

AMILCAR MORETTI. Autorretrato, junio 2015. Argentina.


2 Comments

  1. Héctor junio 29, 2015 6:56 pm  Responder

    Leí que no puedes reclamar nada. Hoy las imágenes y toda obra que se publica en internet, si están resguardadas por el derecho de copyright tienen mecanismos en las web hosting para impedir que cualquier persona las baje y las utilice. Quien no usa esos mecanismos para proteger su derecho de propiedad no tiene derecho luego a reclamar nada. web hosting .alojamiento web de la actividad o negocio de proporcionar espacio de almacenamiento y acceso para los sitios web. Afectuosos saludos y mucha suerte.

    • Amilcar Moretti junio 29, 2015 11:48 pm  Responder

      ¡Estimulante tema para un debate y agitación, para aclarar y poner en evidencia y visibilidad!

      Sí, es posible que sea así, como tú dices. Las grandes empresas y corporaciones lo han fabricado así. Pero, siempre hay un pero, y las Leyes nacionales van surgiendo por país. Aquí, en Argentina, parece no ser muy precisa del todo. Pero en caso que la empresa extranjera se apropiara del derecho de obtener (usufructuar, robar”) derechos y beneficios de un bien ajeno, puede reclamarse. Es probable que confronten dos legislaciones. La propia nacional y la extranjera, y en este caso de la extranjera propia empresa (que fija su propio “código”) como la nacional extranjera a la que pertenece la expresa apropiadora. En casos extremos, se discute en la Corte de la Haya o similar. Es como la deuda externa, con legislaciones diferentes por nacionalidad y organismos internacionales.
      En cuanto a lo preciso que tú dices, el web hosting, el derecho que tiene cualquiera a bajar una foto o imagen o texto si expresamente no aclarás en la “letra chica” que te opones a ello, es una maniobra sutil. Lo peor y cuestionable son dos cosas: 1) que la misma web usufructúe tu propiedad o bien, que es lo que tienden a hacer, si no lo parás. 2) que un tercero (usuario) lo haga (ya más complejo, y cae en el delito de estafa fácilmente comprobable).

      Pero, con ganas, esfuerzo e inversión, si tenés registro de propiedad intelectual en Argentina, tampoco les resulta fácil a las grandes corporaciones. Hubo dos casos (o tres) hasta ahora en un territorio vinculado a temas urticantes: en un caso, el último, hace poco una conocida modelo argentina aparece en un sitio de acompañantes. Primero Google dice que solo reproduce, que no tiene vínculo con el prostíbulo. 2) Después la organización prostibular la retira casi de inmediato para evitarse problemas. 3) Google se niega a retirarla porque aduce que ellos solo consignaron la foto. Van a Europa. La Corte de España, Francia o Italia (no recuerdo en este momento) le ordena a Google que la retire. Google se niega. Le dice que no a una Corte Nacional. Google ¡NO! a una Corte Nacional. Van a la Corte Europea, y toda Europa del Oeste se lo ordena. Google la retira, seguro que para no quedar mal con un quilombo tan grande por un asunto al final pequeño.

      Todo se hace más complicado, y dificultoso, y está el valor de mercado. Es como “un permiso legal de apropiación” por parte de los poderosos. Por eso los individuos, nosotros, sujetos, y aún los anónimos que circulan por internet, debieran ser respetuosos al menos para no ofender al autor con su indiferencia, ignorancia o desinformación, y menos dejar espacio para dejar suponer que se es el autor de lo que ha sido otro el autor.

      ¡Lindo tema!!! Sí, puedes reclamar. Reclamar mucho, variado y diverso, en varios frentes. Si tienes voluntad, esfuerzo y dinero. A veces, basta solo con el honor de uno o, al menos, la honra.

      Aunque puede haber desvergonzados, sin vergüenza, a mí me satisface dejar constancia del uso indebido del otro y dejar constancia de mi autoría. Algunos las reconocen, como la chica de este Facebook, aunque no dice que el poema es de Neruda, asegura ahora en privado. La foto la hice, la “fabriqué” yo; AMILCAR MORETTI. Soy una figura pública perfectamente ubicable en Google.

      Y otro asunto a debatir en fino: una cosa es dejar libre el uso para disfrute personal: otra es hacer ganancias con tu bien. La argucia fina de la Corporación de usar “la letra chica”, para que no se la advierta, entra en la cuerda floja. Bueno, sí accedo a que sea en imagen virtual mundial, sí accedo a que se baje una copia, accedo a que el otro disfrute. Pero no hay autorización para que otro venda mi bien, es decir, “hacer negocio con lo que Google te advirtió y no notaste”. Google, además, dirá, “yo no soy culpable ni responsable”: “Yo no dije que un tercero pude vender este bien que Google solo propaga”. Que Google, con astucia, deje bajar un material, no implica permiso (de Google o no de nadie) para cometer un delito, estafa, fraude o usufructo.

      Ah, me olvidaba: ¿quién eres, Héctor?

      Un saludo cordial.
      Amilcar Moretti
      (figuro en padrón electoral nacional argentino)

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