Desde comienzos del 2024, la película argentina «LAS HIJAS DEL FUEGO», de «contenido erótico» y «lesbofeminista», como señala Daniel Gigena del diario La Nación de Buenos Aires (1) , fue atacada en redes sociales por hacer uso supuestamente de dineros del Estado para narrar un tema de esas características. Esto último (el tema), seguro, es lo que causó malestar. La película de Albertina Carri, de reconocida trayectoria en lo que fue -según hoy- el cine argentino, no fue financiada con dinero del Instituto de Cine, hace año y medio en desmantelamiento, que en verdad no proviene del impuestos al espectador sino cargas impositivas a las ganancias obtenidas por los servicios de difusión de un producto que no financiaron dichas empresas. Como si fuera poco, la «culpa» se cargó contra el gobierno de Alberto Fernández cuando, según Carri, se filmó entre el 2016 y 2017 y se estreno en 2018, es decir, durante la gestión del hijo del empresario Macri. En fin, «Las hijas del fuego» fue objetada y calumniada con razones y argumentos falsos.
En ERÓTICA DE LA CULTURA hice una breve crítica en diciembre del 2019 para exponer que si bien no me pareció una obra lograda no fue en razón del tema sino por su tratamiento repetitivo, de propósitos claros en cuanto a la inmovilidad de la cámara y los planos (por ejemplo, el final con una interminable (para el cine) masturbación) pero sin conseguir una significación y sentido densos. En lo estético cinematográfico esta vez la morosidad y reiteración no alcanzaron. Tal vez el error de escuchar los ecos de Antonioni o Tarkovski.
VER: https://www.moretticulturaeros.com.ar/las-hijas-del-porno-cine-escribe-amilcar-moretti/
(1) https://www.lanacion.com.ar/cultura/atacan-en-redes-sociales-a-la-cineasta-y-escritora-albertina-carri-por-su-film-erotico-las-hijas-del-nid11042024/

https://www.conlosojosabiertos.com/el-fuego-que-somos/

La película de Carri tuvo un primer impulso en 2018 al ser ganadora del premio a la mejor película en la vigésima edición del Festival de Buenos Aires de Cine Independiente (Bafici). Además de haber estado en plataformas de cine como MUBI Europa y MUBI Latam, fue estrenada en circuito comercial en Brasil, Suecia, Alemania, Finlandia, lo que significa ingresos de dinero a Argentina. En La Nación, la cineasta asume sin prejuicios las características pornográficas de su película, y aclara “La película que tuvo un subsidio del Incaa es (la posterior) ¡Caigan las rosas blancas!, que en el expediente se titula Las hijas del fuego 2, porque está realizada por el mismo equipo técnico y artístico con el que se hizo la primera; no es porno, sino que profundiza la discusión sobre los géneros cinematográficos -aclara la realizadora-. Así como en la primera película trabajamos sobre la hegemonía de los discursos alrededor del género pornográfico, en esta vamos más allá y problematizamos otros géneros…»
Al volver a «Las hijas del fuego», dice: «Hicimos una película con contenido pornográfico, de la cual nos sentimos muy orgullosas. La hicimos con convicción militante, porque consideramos que es necesario desmantelar la máscara patriarcal con la que el género pornográfico, que dio comienzo a la cinematografía mundial, carga todavía en sus narraciones». (…) «¿No les gusta ver a lesbianas celebrándose? Pues no las vean. A nosotras nos pasa lo mismo con muchos de los materiales audiovisuales que circulan con naturalidad por salas de cine y plataformas. Y por lo tanto evitamos ver películas llenas de gestos que nos resultan soeces o esos contenidos de legitimación de la exclusión o de criminalización de la diferencia”.
“Lo más preocupante de todo este asunto es la violencia desatada, los niveles de gordofobia y homofobia que develan los posteos y los comentarios -concluye la directora-.


Imagen de Mijal Katzowicz en «Las hijas del fuego» (2018-2024). Diario La Nación
